El interés representa el costo del dinero – lo que un prestatario paga por alquilar el dinero por un periodo de tiempo. Las tasas de interés ayudan a determinar el uso del dinero, ya que la demanda por el mismo es influenciada por su costo. El interés es un ingreso para los prestamistas y un costo para los prestatarios, el cual debe ser calculado en función a la ganancia generada por el uso de los fondos. Para asegurar la auto-suficiencia financiera, las instituciones tienen que diseñar una tasa de interés y una estructura de comisiones que cubran sus costos, es decir, costo de fondos, costos operativos, provisiones por pérdidas de préstamos y el efecto de la inflación.
En algunos países las tasas de interés son manipuladas por el gobierno para promover la inversión, controlar la inflación, y generar otros elementos de política fiscal. Desafortunadamente, las restricciones a la tasa de interés dañan la habilidad de las instituciones financieras de operar de manera eficiente y efectiva. Por esas razones, el tema de la tasa de interés es relevante para los elaboradores de políticas.