La mayor parte de las instituciones financieras ofrece créditos. Y el éxito o fracaso de éstas dependerá fundamentalmente de su habilidad en el manejo de este aspecto. Los procedimientos de créditos deben seguir todos los pasos necesarios para la selección de la clientela: llenado de formularios, evaluación y aprobación de préstamos, definición de plazos de pago, contratos de préstamos, desembolso, seguimiento y control, mecanismos de pago, recopilación de préstamos, gestión de moras y registros de préstamos. Los procedimientos deben ser lo suficientemente fácil de echar a andar, mientras se evalúan todos los requisitos de la institución. Hay diferentes enfoques y diferentes estilos o formas que pueden ser utilizados y esta sección trata de ofrecer ejemplos y directrices tomados de una gran variedad de contextos.
Los prestamistas agrícolas enfrentan una serie de retos especiales, relacionados a la naturaleza específica de la producción agrícola. Los altos riesgos de liquidez implícitos en este tipo de créditos son el resultado de la naturaleza temporal de la producción rural y los ingresos en los hogares rurales. Otros problemas surgen de circunstancias en las que muchos de los prestamistas son afectados por factores externos al mismo tiempo, esto es conocido como riesgo de la covariante. Ejemplos de esto incluye, efectos de sequías, inundaciones o plagas, entre otros. Asimismo, los productores de pequeña escala raramente pueden ofrecer adecuados colaterales o garantías contra los prestamos que solicitan. De esa forma los prestamistas agrícolas se ven en la necesidad de adoptar ciertas practicas o procedimientos de crédito que los prevengan y protejan, de manera tal que puedan evitar la pérdida de sus créditos otorgados; antes que depender de técnicas de crédito simplemente basadas en garantías y/o colaterales.