Una institución financiera que pertenece a sus miembros es como una empresa privada de propiedad y control de las personas que usan sus provisiones, productos o servicios. En esta categoría se incluyen a grupos informales de auto-ayuda, así como a instituciones formalmente registradas de alguna manera. En este último caso, se pueden considerar a instituciones pertenecientes a sus miembros que cuentan con alguna licencia de algún tipo, o se hallan registradas de alguna forma pero que no se encuentran sujetas a supervisión y regulación bancaria propiamente. La forma más común de registrar a instituciones de este tipo es como cooperativas. A pesar de que las cooperativas varían en tipo y tamaño, todas están creadas para atender las necesidades y objetivos específicos de sus miembros y están estructuradas para adaptarse a sus cambiantes necesidades. De esa forma, las cooperativas están formadas por individuos que coordinan entre ellos de manera horizontal, para alcanzar logros verticales en sus actividades de negocios. Las cooperativas especializadas en servicios financieros, son más conocidas en el mundo como cooperativas de crédito, o cooperativas de ahorro y crédito. Sin embargo, los servicios financieros también pueden ser provistos por otro tipo de cooperativas como aquellas de servicios múltiples, o por cooperativas de comercialización, por ejemplo. Las nuevas modalidades de instituciones pertenecientes a sus miembros también serán incluidas en esta sección, tales como las Asociaciones de Servicios Financieros y los Bancos Comunales entre otros.